Mont Saint Michel y Saint Malo
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Es,
junto la Torre Eiffel, uno de los monumentos más visitados de Francia.
Ello se debe a la riqueza de su historia, la originalidad del lugar y la
belleza de su arquitectura. Este monumento se encuentra en el límite de
las regiones de Bretaña y Normandía.
El Monte de Saint Michel es, junto con la visita a la ciudad de Saint
Malo , una de las visitas que se lleva a cambo durante el
intercambio escolar. Esta visita se realiza junto con los alumnos
franceses y constituye un excelente punto de partida para conocer la
región de Bretaña tan próxima a Anjou. El
Monte
St-Michel es un islote de unos 900 metros de perímetro y 80 metros
de altura. Al estar la bahía circundante en parte cubierta por las
mareas, existen numerosos bancos de arena. Las mareas, muy fuertes en la
zona, desplazan a menudo la desembocadura de varios ríos.
El curso histórico de uno de estos ríos, el Couesnon,
constituía la frontera entre los ducados de Normandía y Bretaña.
La amplitud de las mareas puede alcanzar los 14 metros de diferencia
entre la pleamar y bajamar (récord de Francia). Como el fondo de arena
es aquí muy llano, la bajamar puede llegar a descubrir distancias de
hasta 15 kms. La subida de la marea es muy rápida y puede poner en
peligro a los imprudentes. Los orígenes de la abadía se remontan al siglo VIII cuando el arcángel san Miguel se apareció a Abert, obispo de Avranches quien fundó aquí un oratorio. Sobre el monte se sucedieron hasta el siglo XVI edificios románicos y góticos. La magnífica fortificación de la abadía logró que nunca fuera tomada a lo largo de la historia. La construcción de los diferentes edificios es una auténtica proeza ya que, entre otras cosas, hubo que traer la piedra desde Bretaña o las islas Chausey. La
abadía constituyó a lo largo de los siglos uno de los lugares de
peregrinación más importantes de Francia e incluso, durante la guerra
de los Cien Años, los ingleses acordaban
salvoconductos a los peregrinos para acceder al monte. La
decadencia del edificio sobrevino, como en Fontevraud, durante los
siglos XVII y XVIII, habiéndose también convertido el edifico en prisión. De
entre todos los edificios hay que destacar los que se denominan "La
Merveille". Se trata de una serie de edificios góticos que ocupan
la fachada norte del monte: capellanía, sala de huéspedes, refectorio,
sala de los caballeros y el claustro. Desde
el exterior los diferentes edificios ofrecen el aspecto de una imponente
fortaleza aunque sin olvidar el carácter religioso de la mayoría de
los mismos. La evolución del gótico es especialmente apreciable en
todos los edificios del monte. Los alumnos aficionados a la fotografía tienen unas imponentes perspectivas en este monumento. La ciudad de Saint Malo (50.000 h) constituye uno de los lugares más turísticos de Bretaña. Rodeada de estaciones balnearias y con un importante puerto de pesca, el atractivo de la ciudad se debe a su historia, sus personajes y sus monumentos. La visita a Saint Malo se lleva a cabo el mismo día que al Mont Saint Michel. Ciudad
corsaria, Saint Malo será prácticamente destruida en 1.944 en el
avance de las tropas aliadas. La reconstrucción se llevará a cabo con
un escrupuloso espíritu de fidelidad al original. Personajes
célebres de St-Malo: Jacques
Cartier, fundador del Québec y colonizador del Canadá. Duguay-Trouin(1673-1736)
y Surcouf
(1773-1827) son los corsarios más célebres en la historia de la
ciudad. Los corsarios recibían del rey las "lettres de
course" que les permitían atacar navíos extranjeros (ingleses,
holandeses y españoles fundamentalmente) lo que les permitía no ser
tratados como piratas. Chateaubriand
(1.768-1.848) el escritor más célebre del romanticismo francés. Las
murallas constituyen uno de los mejores atractivos de la ciudad. Se
comenzaron en el siglo XII y fueron ampliadas o modificadas hasta el
siglo XVIII. Es uno de los monumentos que se salvaron de la destrucción
durante la II guerra mundial. Es especialmente interesante observarlas
durante la marea alta. |